Néstor.




Seria difícil dar con el pidiendo indicaciones, no conocía el color de su cabello, ni el tono de su piel o el de sus ojos, no sabia de que color era su ropa cuando partió; en todo caso no sabría darme a entender.

Lo único que sabia era que el camino  a recorrer seria largo, mas largo de lo que desearía, pasaría días sin comer o beber.

Pero eso no debía preocuparme, se que lo encontrare, sin importar cuantos días o semanas me cueste.

Tenía mi forma especial de encontrarlo, conocía su esencia, su olor especial, su aura única.

Después de todo quien mejor que yo para hacerlo.
Conocía mejor que nadie su aroma, podía ver su aura como nadie más, y la distancia no significaría nada para mí.

No fueron necesarias las palabras para saber que se había ido.

Y no necesite meditarlo mucho para salir en su búsqueda.

Tuve que emplear gran parte de mis fuerzas para romper mi cuerda, rasgue con mis colmillos la cuerda, tire con fuerza y quede libre.

El resto de mis fuerzas las emplee en correr, corrí con toda la fuerza que mis cuatro patas me dieron, corrí como nunca antes, liberando mis instintos primitivos, mis fuerzas primigenias.

Gruñí, jadié, llore, ladre con todas mis fuerzas, esperando que el escuchara mi llamado, esperando que se enterara de mi búsqueda, para hacerle saber que no lo abandonaría, yo no.

Y mi búsqueda apenas comenzaba.



Dedicado a gerardo oregon
-MARIUS VON CHESHIRE



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