El Mismo Sueño-Cap-4




La primer clase era literatura comparativa, literatura alemana-literatura inglesa, todo un reto para mi destreza con los idiomas.

Johann Wolfgang von Goethe, no es mi idea de empezar el día relajado y mucho menos leyendo su obra más mortífera,  Die Leiden des jungen Werthers.

El culpable de la muerte de cientos de jóvenes enamorados.

-"...los dolores serían menores entre los hombres si éstos no se ocuparan con tanto ahínco de imaginación en evocar los recuerdos de los males pasados en vez de soportar un presente tolerable".

¿Y si el mismo sueño fuera un sueño nuevo cada noche?

¿Eso aminoraría el dolor?

El esfuerzo de leer a Goethe no me dejo con ganas de entrar a la segunda clase, decidí ir a la cafetería y tomar una taza de café, eso me ayudaría a relajarme un poco, tal vez a esta hora la cafetería estaría vacía, me libraría de el tumulto de jóvenes que se reúnen ahí a diario.

Eso con un poco de suerte.

La cafetería estaba casi vacía.

Pero ahí estaba ella.

Rachel

Decidí ir hacia su mesa, aun en contra de mi estado de ánimo, lo mejor es que no estaba con ninguna de sus amigas, no es que me desagradaran, todo lo contrario, solo que no podía convivir fácilmente con ellas.

Estaba tomando un café expreso, como siempre, llegue y solo me senté, no tenia caso saludarla ya que vivíamos en el mismo lugar.

-       Sabes, creo que deberíamos comer más seguido juntos, en la escuela casi nunca lo hacemos y en casa solo durante la cena.

Ella estaba en lo correcto, a pesar de vivir juntos, la única ocasión en que compartíamos la mesa era durante la cena.

-       ¿Te parece bien si preparo un poco de comida en casa y la comemos aquí?
Nos ahorraríamos una cantidad considerable de dinero

Rachel a simple vista no parecía del tipo que se metía a la cocina, sin embargo todo en ella era un engaño visual, un truco, carnada.

Una carnada que yo mordí y ahora ella me sostenía en el aire, tratando de volver al oscuro y frio mar.


- aunque ahora que lo pienso, me tendrías que decir exactamente que te gusta de comer, por las noches lo que cenamos suele ser comida chatarra.

Hasta que punto podemos conocer a alguien.

Solo hasta donde el nos lo permita o podemos arrancarle cada pequeño y diminuto secreto, descubrir todo como si de un crucigrama se tratase.

- me gusta el pastel…….

Y si después de cinco, diez, quince años, Rachel se convierte en un sueño más, un sueño como aquel, como ella.

No podía permitir que eso sucediera.

No de nuevo.



-MARIUS VON CHESHIRE


You may also like