Elle-cap-4-buen viaje.





Llegue a casa unas cuantas horas después del amanecer, el sol comenzaba a calentar el ambiente, pero nada excesivo aun.
Al llegar me di cuenta de que mi pequeña invitada se encontraba despierta, a pesar de ser muy temprano.

Elle se encontraba preparando de comer, algo extraño, ya que yo no tenía ningún tipo de comida en casa.

-       Buenos días, veo que te las arreglaste para conseguir comida y ropa nueva.

La capa del día anterior estaba sobre la cama, Elle ahora usaba una simple camiseta de algodón y una falda de mezclilla, el misterio de donde las obtuvo se aclararía pronto.

-       No salí de casa, si eso es lo que te preocupa; lo siento, debí esperar a que volvieras, use un pequeño truco, alguien me entrego esto, pero no lo recordara.

Elle dejo lo que estaba haciendo y me miro a la cara mientras se disculpaba, siempre que se dirigía a mi me miraba directamente a los ojos.
Nunca desviaba la mirada.

-       ¿usaste tu magia para conseguir la ropa y la comida?

No contesto, solo se encogió de hombros y movió su pequeña cabeza en señal de asentimiento.
Su cabello rizado se movió lentamente.

-       Muy bien, no importa ahora, termina de preparar tu comida, tenemos que hablar una vez que termines.

Sonrió.

No estaba totalmente seguro de lo que vendría ahora, hasta hace unas semanas mi vida tan solo era una continua búsqueda de diversión, encontrar algo con lo que distraerme.
Desafortunadamente, todas las distracciones duraban muy poco.

Pero el camino que me espera ahora es más prometedor, todo lo que hare no será por altruismo, obtendré mucho más de lo que podría desear.

Elle se sentó a comer, no sé que había preparado y no me interesaba, pero ella parecía disfrutarlo, de beber solo tomo un baso de agua simple.
Verla comer me relajo.
Y me recordó que tan diferente soy de todos los demás.

Deje que Elle terminara de comer a gusto, había algunas cosas que debía recoger de la casa.

Empaque todo lo necesario, todo lo que podría necesitar, y debo decir que no eran muchas cosas.
Solo un par de camisas, unos zapatos, algo de dinero y un par de regalos para Elle.

Y por supuesto, el pequeño paquete que recibí de Salmérie.
No podía olvidarlo.

Elle entro en la habitación, yo había terminado de guardar todo, pero ella aun no sabia que partiríamos.

-       ¿Viajaremos?

Me senté sobre la cama, era momento de tener otra pequeña charla.

-       Así es, aun no se nada de ti, aun no sé que es lo que tú deseas, pero creo que por el momento, debemos hacer lo que yo crea correcto.

-       ¿Piensas que alguien nos persiga? El hombre que me compro es alguien muy poderoso, no creo que se quede de brazos cruzados, hará todo lo que pueda para poseerme de nuevo.

Claramente ella sabía mucho más de su captor de lo que aparentaba, pero por el momento no era importante.

-       No debes preocuparte por eso, no soy alguien fácil de encontrar y mucho menos soy alguien fácil de enfrentar, si se cruzan en mi camino, los destrozare como lo hizo con los estúpidos del bar.

Sonrió, esa sonrisa inocente, en señal de agradecimiento.

-       ¿A donde iremos?
-       Bueno, tengo en mente algunas paradas obligatorias, en todo caso debo preguntarte, ¿que piensas hacer con tu habilidad? Sientes deseos de cultivarla o deshacerte de ella.

No dudo ni un segundo, su respuesta fue clara y firme.

-       Deseo aprender, yo sé que tú me guiaras, confió en ti.

Bueno, ahora estamos hablando.

-       Muy bien, es hora de partir, tenemos un gran viaje por delante, debemos visitar a mucha gente.
Gente a la que no le gusta ser molestada.

……..

-       Salmérie, ¿cierto? Eres bastante famosa, pero eso te convirtió en un blanco fácil, un blanco para mi. Si no me dices donde esta legión, te matare.

La casa de Salmérie estaba hecha un desastre, un grupo de hombres la destruyo, Salmérie se volvió descuidada con los años, este seria su ultimo error.

-       ¡No te diré nada, maldito estúpido! Aunque tal vez debería hacerlo, de esa forma legión podría devorar tus entrañas, así veríamos que no eres tan hombre.

El hombre frente a Salmérie sonrió, una sonrisa vacía, malvada, asquerosa.

-       Tu pequeño amigo se llevo algo que me pertenece, yo solo quiero recuperarlo, sabes, pensé que eras una comerciante, ya deberías saber como es el negocio.

-       ¡basura! Yo no trafico con vidas.

-       Oh, tal vez ahora no, pero alguna vez lo hiciste, lo recuerdas ¿no? Pero esta bien, sé que no me dirás nada.

Salmérie, su cara estaba hinchada, amarrada a una silla de madera, maltratada, sangrando, sabia que esto era lo último.
El ultimo momento de su vida.

Una pistola apunto a su cabeza, un revolver con una sola bala.
Su último pensamiento fue claro.
Solo pensó en un nombre.
El nombre del bastardo que le hiso esto

Pero la bala se lo arrebato.

Salmérie murió.

Y ella no seria la única.

- marius von cheshire



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