Dia de muertos-cap-4-SOLA.



Día 36

SOLA.

17 de marzo de 2014

Todo sucedió rápido; tan rápido, como siempre suele suceder.

Los gritos se oyeron primero, los disparos después, salí de la tina, húmeda y desnuda, sin tiempo de buscar mi arma o mi ropa; los golpes en la puerta sonaban con intensidad, no era solo una creatura, eran varias.

Tenia que actuar rápido.

La tina estaba llena de agua, el calentador eléctrico me serviría de arma, lo arroje a la tina y lo conecte a la corriente, ahora solo debía arrojar a las creaturas ahí.

Derribaron la puerta, eran dos, un hombre y una mujer; o por lo menos lo fueron.
Entraron rápidamente, torpemente, como suelen actuar, los golpee en las piernas, a ambos, perdieron el balance y pude arrojarlos a la tina; la electricidad los detuvo, ambos retorciéndose en el agua, su piel quemándose al contacto de la electricidad, pero no murieron.

Salí del cuarto de baño, abajo se escuchaba la pelea, los disparos, los gritos.

Sangre, sangre de los sonámbulos, sangre negra, podrida.

 Sangre fresca

Y lo primero que encontré fue a Matías, o por lo menos lo que dejaron de el, no tubo oportunidad de pelear, lo atacaron por la espalda, o eso pensé, a que el era un gran peleador.

Disparos en la cocina.

Ernest acababa con los últimos sonámbulos, había regados por el piso al menos 15, el como lograron entrar seria un desperdicio de tiempo, Ernest estaba en el suelo, sangraba.

-me mordieron.

Ernest me miro de la única forma posible, el acababa de pronunciar las palabras que todos nosotros temíamos escuchar.

Y yo solo pude responder de la única forma en que podía.

Tome su arma, apunte a su cabeza, y dije adiós.


 No supe nada de   Héctor, no se si murió escapo.

Deje la casa lo más pronto que pude, me puse la primera ropa que encontré, recogí un par de armas y comida, y salí de ese lugar.

Salí y no mire atrás.




-Casandra Pleasance Liddell 







You may also like