El mismo sueño-cap-7





Teníamos el día libre.
Sin escuela y sin presiones.

Un día completo para disfrutar.

Dado que Rachel era una amante de la fotografía, constantemente salía a lugares solitarios, lugares donde se pudiera apreciar un paisaje solitario y fotografiarlo en su estado salvaje, eso era lo que ella me decía.

El día de hoy decidí ir con ella, romper un poco con la rutina diaria; esta ocasión el lugar de destino eran unas vías abandonadas.

El escenario que Rachel buscaba era un poco tétrico en esta ocasión, a diferencia de los campos verdes y las montañas que solía visitar para fotografiar.
Esta ocasión Rachel tenia una petición especial.
Quería que yo fuera su modelo.

No tenia ninguna buena razón para negarme, no es que odiara fotografiarme, tal vez nunca nadie me lo había pedido.

El lugar se encontraba a unas cuantas horas en auto, se encontraba entre un pequeño conjunto de vegetación y maleza, lo que aumentaba el toque tétrico a unas vías abandonadas.

Aunque era un lugar tranquilo, al llegar ahí sentí que me agradaba el lugar.

Este lugar abandonado me daría algo de tiempo para pensar, siempre que estaba con Rachel era un poco callado y si solía mostrar un rostro muy serio, ella no trataba de averiguar que sucedía.
Me dejaba vagar en mis pensamientos.

Aunque no estaba seguro de que tipo de modelo quería que fuera, tal vez alguien sonriente, al cuestionarla sobre eso ella solo me respondió.

-Se como siempre eres.

Eso era una puerta abierta para hundirme en mis pensamientos.
Sin dejar de lado mi trabajo como modelo.
Ella manejaba todas mis poses, ella me decía como colocarme y yo lo hacia.
Pero para mi sorpresa, todo surgía de manera natural.

Todas estas actividades que compartíamos Rachel y yo nos unía cada día mas.
Pero aun existía una traba.

El mismo sueño.

De que forma tratar el tema, de que forma hablarlo con Rachel.
¿Contarle con detalles todo lo sucedido?

De que forma platicarle un tema que me cuesta trabajo contármelo a mi mismo.

Contarle todos los detalles, todas las sensaciones y sentimientos ocultos.

Tal vez la pregunta era:
¿Tengo que contarle acerca del sueño?
¿Tengo que platicarle de mis más queridos recuerdos?

La respuesta a esa pregunta era obvia.

Debía contarle todo.

-marius von cheshire 




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