LAURA




Derramo la copa de vino que estaba frente a ella, derramando su contenido por toda la mesa y dejando que la copa rodara hasta el suelo.

Gracias a la alfombra el cristal no se quebró.

La levante rápidamente y serví un poco mas de vino en ella, este estado de nerviosismo no era normal en Laura.

Laura, la chica que todo el tiempo tenía todos  los sucesos bajo control.

Al parecer el día de hoy alguien más tenía el control.

Y eso ponía nerviosa a Laura.

En la calle la lluvia continuaba.
Pequeñas gotas golpeaban la ventana, sin ritmo y sin consideración.

Su sonido solo inquietaba mas a Laura.

Y el vino tampoco hacía nada por tranquilizarla.

Pero el día de hoy yo tenía el control.

El control sobre Laura.

Sobre toda ella.
Su piel.
Su mirada.
Sus manos y su esencia.

El día de hoy ella era toda mía.

Y eso la inquietaba.

Llevaba la copa a sus labios con cierto temblor en sus manos, en sus labios, en su mirada.

Yo no titubee.

Deslice mis manos sobre su cintura.

Tan pequeña.

Deslice mi lengua en su boca.

Tan húmeda.

Deje que su ropa callera lentamente.

Yo tenía el control.
Y la noche apenas comenzaba.

Después de todo.

Solo existe una primera vez.


-MARIUS VON CHESHIRE


You may also like