o quizás, solo quizás
toda la cuerda que me pude dar
fue consumida por la rutina sin parar

hoy no me di cuerda
mis brazos cuelgan lánguidos
mis ojos no logran enfocar

hoy no me di cuerda
tal vez el mecanismo se rompió
dejándome varado e inerte

el desgaste parece mayor el día de hoy
las manecillas del reloj ya no sonaron
la cuerda se rompió
debido a un gran jalón

hoy si me di cuerda
pero al final
la fricción terminó por reventar

mi cuerda
mis cuerdas

se rompieron ya.



Eran las 11 de la mañana, al parecer Paulina se fue a trabajar y decidió no despertarme al partir, aún así, el no haber escuchado el despertador sonar fue algo raro, supongo que me encontraba más cansado de lo que creía, es muy raro que mi despertador no interrumpa mi sueño.

Supongo que el despertarme tarde era una de las ventajas de las que podría disfrutar ahora que me encontraba desempleado, el renunciar a mi trabajo de casi 5 años no fue decisión fácil, pero creo que fue lo mejor para mi, el tener un comienzo fresco de vez en cuando nunca es malo.

Tendí la cama, abrí las cortinas de la habitación y me dirigí a orinar, al parecer no tenía muchos líquidos retenidos el día de hoy, me laves las manos y me dirigí a la cocina, no sabía si encontraría algo que desayunar, nunca he sido un fanático del cereal y la leche, prefiero un desayuno más sustancial.

Para mi suerte, 3 trozos de pizza olvidados en el refrigerador me salvaron el dia, pizza con peperoni, no pude haber pedido mejor desayuno que pizza.

Para mi mala suerte, no había cerveza.

Supongo que puedo ir a comprar un six a la tienda, claro que eso implicaría salir a la calle, buscar mis pantalones y mi cartera, usar zapatos.

Creo que puedo sobrevivir el día sin cerveza.

El limpiar la casa era una de las actividades que disfrutaba hacer, el mantener limpio y ordenado el lugar donde vivo me genera una gran paz interior, casi como si al limpiar mi casa limpiara al mismo tiempo mi alma.

Claro que ninguna limpieza se podría llevar a cabo sin un poco de música, música a niveles peligrosamente altos para el oído pero muy buenos para el espíritu.

Encendí el sistema de sonido e introduje el nuevo disco de DLD, comprado tan solo unas cuantas semanas antes, pero aún no había tenido la oportunidad de escuchar con atención.

Pero un pequeño problema parecía interponerse entre mi y mi limpieza, el equipo de sonido parecía no funcionar, ningún sonido ni estática, !diablos¡ no era posible que dejara de funcionar a tan poco tiempo de haberlo adquirido.

Desconecte la corriente, revise las bocinas, me asegure de que se encontraran conectadas de forma correcta, me asegure que el disco no estuviera dañado, he incluso puse la radio, pero nada funciono, al parecer las bocinas o el aparato entero habían muerto.

¡DIABLOS!

Lo único que podía hacer era apagar el equipo de sonido y llevarlo a reparar después, esto arruinó por completo mi deseo de limpiar, pero que le vamos a hacer.

Decidí poner música desde mi celular, el volumen sería mínimo pero era mejor que nada.

Al tomar el celular noté que tenía varias notificaciones, el pequeño led se encontraba parpadeando, buscando atraer mi atención; es muy raro que no escuchara el celular sonar, la casa se encontraba en total silencio toda la mañana, lo que de igual forma era muy raro.

Pensándolo bien, no había escuchado ningún sonido en toda la mañana, ni pájaros, ni perros del barrio ladrando, ni carros en la calle, ni mi orina al chocar contra el agua del inodoro.

Tome el celular y comencé a ver las notificaciones, 4 llamadas perdidas de Paulina y algunos mensajes de texto; decidí llamar a Paulina primero y preguntarle que necesitaba, tal vez algo importarte.

1,2,3… y la llamada parecía ser respondida, sin embargo ningún sonido salía del auricular, nada, ni estática, ni la voz de Paulina del otro lado del celular.

Sin sonido.

Intenten volver a llamarla, pero en cada ocasión el mismo resultado, ningún sonido salía del celular.

Fue en ese momento cuando comencé a sentir terror.

Comencé a decir mi nombre en voz alta, comencé a llamar a Paulina en voz alta, a gritar su nombre cada vez con más fuerzas, o al menos eso era lo que yo creía, mi garganta no producía sonido alguno, o quizá mis oídos eran incapaces de escucharlo.

¿Había quedado sordo de un día para otro?

Mis oídos habían muerto una muerte repentina mientras mi cuerpo dormía, o quizá mi cerebro había olvidado despertarlos el día de hoy.

Debía comprobarlo, comencé a destrozar la casa de arriba abajo, todo lo que pudiera producir sonido alguno a despedazarse sufrió ese destino, sin resultado alguno para mi audición.

Estaba atrapado en un mundo sin sonidos, un mundo mudo para mi.

El pánico y la desesperación me aprisionaban, la casa se iba cerrando poco a poco, dejándome dentro, las paredes se convierten en una trampa mortal que terminaría por prensarlo entre sus cuatro lados.

No lo podía soportar.

Me puse un par de tenis, mi pantalón y salí corriendo a la puerta principal.

Al abrir la puerta lo primero que escuche fue...




Después de pasar media vida alejado de la música en español en todas sus variantes y exponentes (con algunas excepciones que se cuentan con una mano); por fin decidí volver a adentrarme en la música de rock mexicana (y en español en general).

Pase varios años alejado de la escena musical nacional con el propósito de expandir mis fronteras musicales.

Me tomó varios años encontrar y aprender a disfrutar bandas de los más recónditos lugares del mundo, todas ellas en un lenguaje desconocido para mi, exceptuando el inglés; las bandas que seguí y busque con afán durante tantos años incluyen lugares como: japón, rusia, alemania, korea, finlandia etc.

Ahora he decidido realizar la misma búsqueda de música, pero en mi lengua materna.

He de aceptar que esta búsqueda no resultara tan fácil, dado que la industria musical en español y la mexicana se encuentra atascada de productos prefabricados, artistas de pacotilla, música folclórica y apologías del crimen.

No son nada afecto a la música pop, ni que hablar de los narcocorridos o la música de banda, dado que la música mexicana se encuentra dominada por estos tres amigos, la única opción que me queda es la música de rock en español o rock contemporáneo.

El elegir bandas que se ajusten a mi criterio de calidad puede ser un camino pedregoso, ya que una banda puede ser de calidad pero no del todo mi agrado y a pesar de que una banda tenga una gran trayectoria, esta puede ser de dudosa calidad.

Para dar por terminado esta declaración creo que no esta de más decir las 3 bandas que considero las dominantes dentro del rock contemporáneo.

DLD, ENJAMBRE y SAN PASCUALITO REY.

No se si comenzar por estas tres, que son por demás conocidas, o darme la oportunidad de comenzar con alguna que otra propuesta nacional.

Lo consultaré con la almohada.





Últimamente había escuchado mucho acerca de las "chicas con cuernos en la cabeza", por lo que era natural sentir curiosidad en cuanto Sara mencionó que era una de ellas.


Hace unos cuantos años atrás, nadie había visto a una mujer con cuernos en su cabeza, eso solo pertenecía a los mundos de ficción y de mitología antigua, una mujer con cuernos no tenía cabida dentro del mundo actual; sin embargo, este mundo actual y virtual ayudó a la expansión de la noticia por todo el mundo, ¡las mujeres con cuernos en la cabeza existen!


La primera vez que me encontré  con Sara, quede impactado, como era posible que una mujer de tanta belleza existiera y más aún, ¿Cómo era posible que hubiera aceptado a salir conmigo? Su figura delgada y su gran cabellera recordaban a las pinturas de ninfas y ondinas mitológicas.


Podía imaginarla desnuda, tumbada entre un espeso bosque, ocultando su blanca piel a la sombra de los árboles.
Podía imaginar muchas cosas de ella, excepto el hecho de que tuviera un par de cuernos sobre su cabeza.


Debí ser capaz de sospechar que había algo extraño en ella, después de todo, en todo el tiempo que pasamos antes de que confesará su secreto, pude admirar un gran desfile de sombreros, mascadas, gorras y cuanta parafernalia se ha inventado para una cabeza femenina.
Nunca sospeche que se ocultaba algo bajo su gran sentido de la moda.


Desconozco la razón por la cual decidió contarme su secreto, nunca se lo pregunte, nunca me ha importado demasiado, pero estoy seguro de que le tomó una gran esfuerzo el contármelo.


Me contó cómo la paso en su niñez, siendo la única  niña con cuernos en toda su familia, sintiendo las constantes miradas de curiosidad y recelo por parte de todos sus familiares; sin embargo, ella nunca les guardo ningún rencor.


De niña, Sara amaba su par de cuernos, la hacía sentir tan especial, no le molestaba  tener que esconderlos en la escuela, era su pequeño secreto; al llegar a casa lo primero que hacía era quitarse su gorro, despeinarse el complicado peinado que tanto le costaba a su madre hacer y ponerse a jugar con su pequeño par de cuernos.
Pasaba horas enteras frotando sus cuernos, pensaba que los dejaría tan pulidos que brillarían tantos como las estrellas.


Esa era la pequeña Sara.


Al llegar a la pubertad y estar en contacto con chicas y jóvenes de su edad, Sara se sintió avergonzada de su par de cuernos, deseando en ocasiones no haber nacido con ellos.
Por suerte, esta etapa de vergüenza no le duró demasiado, ya que por ese tiempo la noticia de las chicas con cuernos comenzó a expandirse a nivel mundial, lo que le dejó saber que no se encontraba sola en este mundo.
Claro que Sara aún no era capaz de caminar por la calle con sus cuernos brillantes al aire libre, aún faltaba un poco de tiempo para eso.


Cuando Sara se quitó su gorro y me mostró sus cuernos por primera vez, me parecieron el par de cuernos más hermosos que nunca había visto; no es que fuera un experto en cuernos, pero no tenían nada que envidiarle a los cuernos de los ciervos o de las cabras de montaña.
Un par de cuernos que un satiro podria lucir dentro de una pintura helenica.
Le pedí cortésmente si podía tocarlos, tenía curiosidad de sentir su textura, si serían suaves y tersos, como la piel de un durazno o porosos y con relieves al igual que una fresa.


Sara no podía estar más feliz, sentir mis manos en sus cuernos le causaba un placer excéntrico.


Un placer no sexual, pero igual de excitante.
Sara tiene un par de cuernos en su cabeza.
Una chica con cuernos.


No soy lo que se puede decir un "fan" de algo, un fanático de alguien o algunos, sin embargo de vez en cuando es bueno dar rienda suelta a los instintos básicos de todo buen seguidor de alguna banda e intentar tener algún tipo de contacto con ella.

El estar formado durante 8 horas en plena calle y a la merced del frió no es mi idea de diversión, al igual que tampoco lo es estar formado tantas horas para saludar a alguien; sin embargo no es la primera vez que lo hago, esta ocasión fue la segunda, todo por saludar y tomarme una foto con los chicos de Dildo.


En vísperas del estreno de su más reciente álbum, la banda se tomó el tiempo de saludar a sus fans y al mismo tiempo darle un empujón a las ventas de su álbum (no que les haga mucha falta) .



Después de unas cuantas horas de espera e inicialmente con pocas esperanzas de pasar a verlos y obtener una foto con ellos, los chicos de Dildo demostraron ser dedicados a sus seguidores y no se marcharon hasta no haber saludado al último de la fila correspondiendo a todo el cariño que sus fans les demostraron al esperarlos durante más de 9 horas (o más).

Permitiendo igualmente una foto con ellos sin coste o restricción alguno, lo que ya es mucho que decir de ciertas bandas o cantantes contemporáneos.




De vez en cuando es bueno romper con la monotonía de mi vida y permitirme experimentar cosas sin sentido y espontáneas y que mejor que conociendo a una de las mejores bandas del rock mexicano.



P.D : Después de casi dos años sin escribir alguna que otra pendejada en este blog, creo poder decir que he vuelto.